jueves, 14 de junio de 2007

Viento





Que lindo si pudiéramos ser como el viento.
Ser libres, volar sin destino, sin pensar.
Como un viento juguetón, parar cuando uno quiera,
mover las cosas a nuestro antojo, sin importar.
rebeldes pero conscientes.
Un viento sin prisa, sin medida, como el amor.

Un viento, rápido, fuerte, ágil, sin
miedos, sin preocupaciones, solo volando fuerte, sin mirar atrás.
Un viento turbulento, que no tiene sentimientos,
pero que tiene valor, sacrificio, razón.
Un viento huracanado que se lleva todo lo malo, dejando lugar a lo bueno.
dejando todo lo que es amor.

Revalorizando la solidaridad, la fraternidad, los valores más nobles y simples.
Un viento débil, como todo hombre fuerte, tiene un costado débil, el viento también.
y no dejemos de lado a la Brisa, esa con nombre de mujer, que es cálida,
hermosa como ella misma, con ternura, que seduce, que te atrapa,
que calma a ese viento fuerte, que lo amanza, que lo tranquiliza.
Viento y brisa, una buena conbinación,
como la calma y la revuelta, dos polos opuestos que se atraen,
se seducen y se aman, eternamente.
obra reproducida por Claudio Dvyhailo.

Prohibida su reproducción total o parcial











He vuelto.

Gracias a mis conocimientos, pude recuperar mi blog. Este espacio de catarsis personal que me sirvió mucho y en el cual compartí hermosas es...